DÁNZATE

DÁNZATE

sábado, 25 de agosto de 2007

DANZAS SUFIS TRADICIONALES


Danzas honrando la Tradición Islámica

Traducido por Walter Callieri (Argentina)



DANZA ALLAH

ALLAH, IA YAMIL

ANTA’L HADI, ANTA’L HAQQ

DANZA DE SALUDO “BIZMILLA, ALHAMBUDILLAH”

IA BASIR, UALI ALLAH

BISMILLAHI RAHMANI RAHIM

DANZA BISMILLAH IA FATTAH

RESPIRACIÓN BISMILLAH

ESTAFERALLAH

KALAMA ARMONICO

HAZRAT BIBI MARIAM

DANZA EN LINEA HU ALLAH

DANZA DE PAZ DARUD

QALBI – LA DANZA DEL CORAZON

QAUUALI ALLAH HU

RAGA SUBHANALLAH

DANZ DE SALUDO IA AZ’M

IA RAZZAQ, IA KARIM

DANZA DE ZIKR EN CINCO

IA HAIIU, IA QAIUM





DANZA ALLAH.



“ALLAH” es el nombre que contiene los nombres conocidos y desconocidos de la Unidad en la tradición Islámica. La melodía en sí mismo transporta a los danzarines a través de estados de conciencia cada vez más elevados, a medida que los movimientos llevan al círculo a un patrón elegante y majestuoso en cuatro direcciones. Danzas simples a menudo llaman al danzarín a ir más allá de lo mundano y repetitivo para experimentar la energía colectiva creciente. Esta Danza permite algún grado de creatividad y dirección intuitiva por parte del líder. El líder experimentado puede hacer esto sin disturbar la profundidad y valor de repetir con concentración el nombre sagrado. Cuando verdaderamente ‘se capta el espíritu’, esta Danza puede ser liderada sin ninguna dirección verbal.


lunes, 25 de junio de 2007

ROY LITTELSUN MAESTRO HOPI



Querid@s hermanit@s de luz:

Tenemos un acontecimiento importante
para el espíritu el día 14 de julio
(viernes) a las 19:30 en el círculo
de Bellver.
Para lo que no saben llegar
en la puerta de la clínica Femenías
c\ Camilo José Cela, zona el Terreno

ROY LITTELSUN MAESTRO HOPI

Nos invitan y convocan para hacer
la danza del corazón único.

ES GRATUITO

Os esperamos

lunes, 4 de junio de 2007

DANZA SAGRADA DEL CORAZON UNICO





Ayuda a Liberar al Mundo
con la
Danza Sagrada del Corazón Único

1. Desde una Perspectiva Universal la redondez de la Tierra se correlaciona con el Círculo, símbolo de la Unidad o lo Eterno.

2. En el mundo Dualista el círculo se “retuerce” convirtiéndose en “∞“(que interconecta N-S), lo que se correlaciona con la constante absoluta y eterna, el CAMBIO (La Ley del Creador).

3. El centro del círculo se localiza en el Núcleo de la Tierra, el Hierro. La energía de este núcleo (el magnetismo) forma el “∞ horizontal” (que interconecta E-O), perpendicular al “8 vertical”. En este punto la Tierra se mantiene estable por las cuatro direcciones, N-S / E-O.
4. Al tener el mismo núcleo que la Tierra, podemos sincronizarnos por completo con la Tierra y la Creación… porque en principio la Creación se mantiene por ese patrón, donde los “dos ∞” se unen en el Centro. De esta forma, cualquier parte integral de la Creación, incluso el átomo, se mantiene por el “doble ∞”. Por esta razón una bandada de pájaros en el cielo está en “unidad psíquica”, son uno con la Creación. Los actuales conflictos de la Humanidad (internos y externos) son el resultado de “no ir al paso” del Baile Cósmico.

5. Cuando este patrón Universal / Natural se rompe, como se ilustra en la izquierda, el “Baile de la Libertad” se convierte en un “bailar la canción del otro” confuso, opresivo y limitante.

6. La energía Reaccionaria de un extremo entra entonces en el bucle limitante (se convierte en el “matriz”, que evita el Cambio) donde se crea una condición explosiva que al final explotará y se auto-destruirá por una reacción nuclear en cadena. Este es el verdadero principio del Orden Oscuro que hoy rige la humanidad. Las dos últimas ilustraciones muestran de la manera más precisa el verdadero principio para la creación de la bomba atómica, el “ SIDA”, el cáncer, la guerra y cualquier otra forma de terrorismo y suicidio.
La Danza Sagrada del Corazón Único es una Medicina Universal para iniciar la SANACIÓN que el mundo necesita, liberándose de la Corrupción de Cuerpo, Mente y Espíritu que creó las devastadoras condiciones mundiales para que el “orden” (“desorden”) actual floreciese. Ahora el “Danzante Verdadero” (el Humano Verdadero / el Individuo = “dos-indivisible”) ha de restaurar el Orden Universal en la Tierra.

La Danza, en su recorrido:

• Armoniza cuerpo, mente y espíritu con el patrón / ritmo de la Creación para Abrir el Portal de la Paz.
• Centra el cerebro con el corazón, de forma que los opuestos se perciban como complementarios (“unidad psíquica”) y se correlaciona con la unión profética del Cóndor y el Águila.
• Hace revivir la memoria de TODO ES UNO, que necesitamos para Realizar el Ser.
• Resuena con la última parte de las profecías de los Hopi.
• Es el Principio de consecución de la Salud y de la Paz Mundial.

Objetivo: su práctica global antes del 2012.
Info: http://oneheartpath.blogspot.com
Para Instrucciones Generales, envía un e-mail a mandiza55@hotmail.com o llama al móvil británico (44) 07742219399


Secuencia Original
Los Danzantes hacen un círculo alrededor del patrón en el sentido contrario a las agujas del reloj (1) invitando a “todas nuestras relaciones” a participar en la danza, para entrar luego por el Este (2). Continúan danzando de 4 a 9 vueltas hasta que se produzca la sincronicidad. Salen entonces por el Este (3) y vuelven a hacer el círculo en el sentido contrario a las agujas del reloj para entrar por el Sur haciendo la misma secuencia, hasta que se han iniciado las cuatro direcciones. El último portal que se abre es el del Norte. Al salir (4) los danzantes hacen de nuevo el círculo en sentido contrario a las agujas del reloj y toman consciencia de la Unión creada por la Danza, convirtiendo el patrón en el Círculo de Corazones. Tras hacer el círculo completo se da una señal, los danzantes paran y miran juntos hacia el Centro.

4 N


El que lleva la Danza hace una señal y el Círculo se mueve hacia al Centro para que todos los Danzantes puedan bendecir el Agua (o cualquier otro objeto que se haya decidido bendecir) que se habrá colocado en el Centro. Los Danzantes se mueven entonces hacia atrás para volver al círculo anterior. Este movimiento se repite cuatro veces (5). Al volver al círculo inicial por cuarta vez, el tambor / música para y cada uno se detiene a contemplar la culminación de las energías de la Danza en el Centro. La duración será la que permita la consciencia colectiva conseguida. El cabecilla de la Danza se dirige al Centro y, cogiendo el agua, invita a cada uno de los Danzantes le de tres sorbos. La Danza / Ceremonia acaba cogiéndose todos de la mano mientras inspiran profundamente tres veces, para compartir la experiencia con el mundo. Se agradece a “todas nuestras relaciones por haber participado en la danza”. Entonces, mirando hacia fuera, visualizan que el Universo que nos ha ayudado con la Experiencia se ha convertido en el Centro Expandido o PORTAL de la PAZ. Entonces, desde su Límite continuamos la Danza / Búsqueda en Gran Misterio (6). Así, nuestro Universo CRECE gracias al aumento de nuestra Consciencia por la Unión del Corazón y Mente (“Águila y Cóndor”) en nuestro INTERIOR. En esencia, ese Núcleo Creciente contiene la Memoria el la UNIDAD.

Si se tiene pensado continuar la danza más tiempo (todo el día o incluso días), especialmente cuando haya más participantes de lo que permite el espacio… en la fase 4 se puede repetir la danza (1-3), etc hasta que se decida acabar, con las fases 5 y 6. Pueden hacerse modificaciones de la danza según formas tradicionales o según nuevas inspiraciones del Corazón Único. Esto está bien, siempre que se respete el patrón del movimiento con las direcciones según se ha descrito más arriba.

jueves, 24 de mayo de 2007

ROY LITTLESUN---HOPI

Sobre Roy Littlesun
Roy Littlesun es hijo del Este y del Oeste. Creció en un ambiente tradicional del Pacífico Sur, donde la naturaleza espiritual de la legendaria Lemuria aun se sentía notablemente. Roy comenzó su viaje global a la edad de 14 años (1934) en la isla de Java, donde sintió una señal que posteriormente le llevaría a descubrir que la misión de su vida se centraba en la unión Este-Oeste. El viaje continuó hacia el oeste llegando a EEUU, donde la cosmología subyacente de la unión hizo que Roy conociera a los Hopi in Arizona, convirtiéndose en hijo adoptivo de uno de los últimos guardianes de la sabiduría Hopi, Titus. De nuevo se le dió una señal y, tras varias confirmaciones, Roy siguió con un viaje de exploración de 108 días alrededor del mundo. Finalmente, en 2006, todo el mensaje que Roy prometió a Titus entregar al mundo, se condensó en la Danza / el Camino Sagrado del Corazón Único, que:
• Armoniza cuerpo, mente y espíritu con el patrón y el ritmo de la Creación (“el Nudo Cósmico”) para Crear el Portal de la Paz del Corazón Único.
• Centra el cerebro con el corazón, de forma que los opuestos se perciben como complementarios (“unidad psíquica”).
• Despierta la memoria de TODO ES UNO para que el Ser se realice.
• Resuena con la última parte de las profecías Hopi.
• Es el Principio de obtención de la salud y la paz mundial.
La danza, junto con las enseñanzas complementarias, proporcionan una base firme para la Orientación Universal que el mundo de hoy necesita:
• Principios de la Ley del Creador
• El Humano como Microcosmos de la Creación
• Los Nueve niveles de Consciencia
• Unión de la Mente (Águila) y el Corazón (Cóndor)
• Última parte de las Profecías Hopi
• Comprensión del mundo actual en un Contexto Universal
• Importancia de la Comida para la restauración de nuestra Memoria Celular
• Creación del Portal de la Paz del Corazón Único

Hazte Testigo Consciente con
la Danza / el Camino del Corazón Único
Alcanzar la Felicidad es liberarse de las Condiciones, como la posición INMÓVIL del péndulo, desde donde se controla la oscilación. La oscilación es la Danza-Camino. Sus dos puntos-inmóviles (la polarización), donde cada extremo se Convierte en el otro, nos mantienen EN la Ilusión. Haciendo la conexión Consciente entre lo que Cambia y lo que no cambia…podemos salir de la oscilación y convertirnos en Testigo, permitiendo que nuestra Presencia Entre en el Centro de los centros. Liberarnos de las condiciones tiene que ver con el Amor Incondicional. La Danza-Camino del Corazón Único es Darnos Cuenta de que el Centro desde el cual se produce la Consciencia procede del Corazón. Conseguir hacernos Testigos Conscientes es la Auto-Realización.

La Danza / el Camino del Corazón Único

Todas las danzas son terapéuticas de alguna forma. Así que, ¿qué hace a la Danza del Corazón Único tan importante? ¿Por qué es sagrada? Hay danzas sagradas que sólo pueden practicar los iniciados en templos. El hula de Hawaii y el wayang de Java se acompañan de los tonos sagrados de instrumentos musicales especiales. El principio es la unidad de todas las cosas y que el ser humano es un microcosmos de la creación. Con un movimiento consciente del cuerpo y una “fórmula especial” el danzante puede provocar un gran efecto en el medio ambiente e incluso en el universo.

Roy Littlesun estableció con uno de los últimos guardianes de la sabiduría Hopi (su padre adoptivo Titus) el compromiso sagrado de compartir con el mundo la verdad de la Ley del Creador. Por esta constante absoluta y eterna, el CAMBIO, la Paz Mundial llegará para armonizar lo interno y externo con toda la creación. Si hacemos de esta ley nuestra primera constante, también podemos revocar las leyes políticas duales. Estas leyes secundarias, como mantienen la división (“bien-mal”), se utilizan como armas y al final se harán ley. Esto es lo que está sucediendo hoy en día por todo el mundo. Pero no conseguiremos establecer la Paz Mundial con ningún tratado ni cualquier otro sistema artificial, incluida la democracia. La guerra y el terrorismo se originan por la desviación de la Ley del Creador.

La Verdadera Paz empieza en nuestro interior y todo nuestro ser ha sido creado de la forma más precisa para VIVIR según esta Ley, el CAMBIO. Con el Cambio no sólo podemos armonizar lo interno con lo externo, sino que por esta constante, cada célula y sentimiento de nuestro ser afecta a los trillones de células restantes. Teniendo en cuenta que cada célula del cuerpo representa una estrella… considera la gran responsabilidad que tenemos como indivi-duos (=“indivisible-dos”) de Vivir realmente la Ley Única. Sin embargo, la humanidad se ha sido moldeada según un orden que no funciona, pero que conviene al sistema politico / económico. Así que el regreso al Orden Universal ha de EMPEZAR por el Individuo Verdadero.

Durante una enseñanza de fin de semana en Ceremonia en Asturias, todas las enseñanzas que Roy lleva compartiendo durante los últimos 36 años ¡se destilaron en la Danza Sagrada del Corazón Único!. Esta danza sigue el patrón de la Creación, que también es el de la circulación sanguínea dentro de nuestro cuerpo. De esta forma, con el conocimiento básico del por qué y cómo se mantiene el patrón al ritmo simple de un tambor, se produce una gran sincronicidad interna / externa. La danza armoniza también el cerebro y el corazón, concentrándose en el Centro de los centros a partir del cual se produce una nueva perspectiva de la vida. Es verdaderamente sagrado saber que nuestro cuerpo es el templo más sagrado. La danza también despierta al verdadero guerrero de la paz que debe ganar la batalla decisiva en su INTERIOR. Este despertar ocurre gracias a la Memoria de que el Úno está en cada uno de nosotros y en todas las cosas. Esta memoria está contenida en el núcleo de nuestra sangre, que a su vez establece el sistema immune natural.

Aquellos que ya han experimentado la Danza del Corazón Único, les encanta. Con las enseñanzas complementarias, que pueden compartirse en unas horas, el aspirante podrá hacerse instructor de la Danza del Corazón Único. La visión es que esta danza se baile globalmente en todo el mundo para el 2012. Cuanta más gente entre en la batalla interna decisiva, menos tendremos que luchar en el exterior.

Lo que sigue explica con mayor detalle nuestra íntima relación con el Universo Infinito, nuestro aliado más leal y valioso para vencer la batalla de las batallas.


Extracto del Mensaje tawa

¡NOSOTROS SOMOS EL MILAGRO! Este mensaje explica por qué “Tawa” significa “Sol” en Hopi y “Luna” en Tibetano. La Madre Tierra une estos dos significados diferentes en una palabra. Esta Unidad ¡también podemos encontrarla en nuestro corazón! Nuestro corazón late por la sangre, que interconecta todas las células de nuestro cuerpo. ¿Por qué hace eso la sangre? La sangre es la transmutación biológica de la comida y la comida es la acumulación concentrada de las energías del medio ambiente. Este reino se extiende hasta el Infinito.
Fuera de nuestro Sistema Solar las energías del Universo se centran alrededor de las estrellas. Todas las estrellas interconectan unas con otras por sus rayos de luz. Nuestro sol es la estrella más cercana a nosotros y con su luz el planeta Tierra recibe las energías del Cielo. Por esta unión de Cielo y Tierra, las plantas (la comida) crecen y, cuando comemos esa comida, las estrellas de afuera se convierten en las estrellas de adentro, las células de nuestro cuerpo. Igual que el Sol interconecta con todos los otros Soles, nuestro corazón busca la unión con todos los soles internos a través de la luz del sol licuada – la sangre. Entonces, el ser que Come se convierte en comida y devolvemos al exterior nuestras expresiones o comportamiento. Se crea entonces el “holograma” en el que podemos crear nuestra propia realidad.

Antes de que las energías de las estrellas alcancen el Sol, están influenciadas y organizadas en las doce constelaciones o cuerpos celestes. Este reloj celestial regula el ritmo del flujo de energía antes de darnos cuenta de que nuestro corazón “late”. Estas doce constelaciones se manifiestan dentro de nosotros en los doce órganos u organizadores. Cuando finalmente la Tierra captura las energías de las estrellas, estas se convierten en la ecología y ciclos del planeta, que también se manifiesta en nuestro cuerpo.
Nuestra sangre está sincronizada con el agua del océano (ambas tienen la misma salinidad y composición mineral) y el pulso de nuestra sangre resuena con las olas del océano. Los pulmones se convierten en nuestros bosques internos y respirando mantenemos la relación interna entre ellos. Los ríos son nuestros vasos sanguíneos, los lagos nuestro hígado, los arroyos nuestras glándulas salivares, la lluvia es nuestro sudor, el viento nuestra respiración, el trueno se transforma en nuestra palabra, el relámpago en nuestra visión, las vibraciones atmosféricas en nuestra habilidad de pensar, etc … La Luna refleja el Sol e internamente se manifiesta en sentimientos. Físicamente la Luna está representada por el pericardio (bolsa en la que está contenido el corazón y uno de los doce órganos) gracias al cual nos hacemos conscientes de lo que está dentro y lo que está fuera. Purificando nuestra sangre conseguiremos la verdadera salud y la gran Alegría de la Libertad en el círculo de la Luz.

El grado de sincronicidad o la Unidad entre las “estrellas de adentro” y las “estrellas de afuera” depende básicamente de nuestra forma de comer. Comiendo la comida Universal de la forma Universal, podremos volver a los Cielos con un sentido más grande de Ser. Los rayos del sol impregnan la Tierra y las plantas extienden la radiación de la Tierra. Para que las energías de la Tierra asciendan, necesitan organizarse dentro de un cuerpo que pueda contener la integridad de la Tierra y tener la habilidad de trasmutar biológicamente la comida en frecuencias más altas de energía. Esta ascensión empieza con la integración del centro de la Tierra (hierro, Fe) convertido en el núcleo de nuestra sangre, alrededor del cual se centra la complejidad de la Tierra. Allí donde llegue circulando nuestra sangre, podemos sentir y GRACIAS AL Potencial Humano podemos radiar la Tierra más allá de la Luna a reinos muy distantes del Universo Infinito.

Moviendo nuestro Cuerpo somos capaces de extender el Poder de la Tierra. Un Terremoto puede liberar la Fuerza de más de mil mega bombas de hidrógeno, un rayo libera al menos la Energía igual a la liberada por 500 mega bombas de hidrógeno. Cuando hablamos y vemos, el rayo y el trueno se hacen conscientes a través de nosotros. Partiendo del CORAZÓN, donde todos los opuestos se funden en UNO…¡podremos alcanzar todo nuestro PODER! La Danza del Corazón Único puede hacernos Recordar que somos el que estábamos esperando. Todo lo que exige es la Dedicación Absoluta a la UNIDAD que está en nosotros y en todas las cosas. Así que, ayudemos a liberar al Mundo de sus fronteras con la Danza Sagrada del Corazón Único y conseguir así la Paz Mundial, creada por el CÍRCULO DE CORAZONES.


Mas información sobre las Enseñanzas de Roy Littlesun en:
http://www.shaketheanthill.net
http://medicinadelcorazónunico.blogspot.com

jueves, 3 de mayo de 2007

DANZAS CONCHERAS

Hola Silvana, me encanta que estéis tan activas.
Cierto que no tengo tu cara ahora, porque recién
os conocí en la excursión y luego el 1 de Mayo
en el castillo.

Te mando la pagina en google de un video que
realicé con un amigo periodista de Madrid.
Me gustaria mucho que lo vierais ya que en él
podeis encontrar la esencia de una danza que
recoge aún la Tradición pura de un ritual
con unos simbolos muy importantes y que
podemos encontrar en mucha de nuestras
tradiciones, eso sí, excarvando mucho
y limpiando, ya que para la danza hay que
conectarse con lo divino y sentirse canal
de las estrellas..
estar al servicio...

Todas las danzas tienen un origen divino
muy antiguo.
Y ahora gracias a los abuelos y guardianes de la
tradición azteca tolzteca, encontramos una
tradición viva que el capitán Miyo trajo a
España en 1992, ¡¡¡qué gran suerte!!!.
Estas danzas se bailan en la península,
podeis verla un poco en este vídeo, y quien
sabe, podemos invitarlos en cualquier momento,
quizás para el encuentro de visiones en Mallorca?!

Un abrazo y que lo disfrutéis de corazón.
Carolina


lo he subido a google videos:
http://video.google.es/videoplay?docid=1502629148354359848&q=rafapal
ya lo puede ver el mundo entero!!

miércoles, 7 de febrero de 2007

MUJER DERVICHE



Una mujer bailando la danza derviche, libre
y liberada, con movimientos creativos
heterodoxos, por finnnnnnn.

martes, 16 de enero de 2007

DANZA RITUAL


En la danza ritual hay una gran parte de la tragedia humana (el problema de la fertilidad, la vejez y la muerte).

Las danzas rituales constituyen la parte más atractiva de las grandes fiestas de la fertilidad; en ellas danzaron hombres y mujeres sin ese serio ceremonial de las danzas puramente religiosas, con alegría y frenesí, cuyo trasfondo religioso impidió que todo ello constituyera únicamente un desbordamiento sexual.

En muchas culturas la danza formaba parte de los ritos de Iniciación, bien para realizar invocaciones, bien para mostrar al neófito ciertas enseñanzas, también como finalización de la Iniciación. En algunos pueblos del norte de Australia, por ejemplo el rito de iniciación femenino, cuando la mujer llega a la pubertad, termina con una danza colectiva que festeja el nacimiento de la «nueva mujer».
http://www2.blogger.com/img/gl.photo.gif
Añadir imagen
La primera expresión del ritmo fue el chocar de bastones y el batir de palmas. Más tarde se agrega la cadencia acompasada con el cuerpo, los movimientos de brazos y piernas y también la voz. En realidad todas las artes pueden reducirse a una Danza, ya que el movimiento es el prototipo de las fuerzas vitales, y no hay duda de que todo arte que no lleve en sí la idea de movimiento carece de función vital. De hecho, probablemente la Danza es la expresión artística más antigua que conocemos.

Fuente: http://www.wikilearning.com/ Autor: Carmen Fernández

lunes, 8 de enero de 2007

LO PSICOLÓGICO




Tras el puente hacia lo psicológico se produce el encuentro con el Yo. Como en lo higiénico, aquí hay un proceso natural, el Yo como trámite, y tres alternativos: el culto al ego, la vía oriental y la vía asistida.

El Yo como trámite

La considero la línea natural. En ella el Yo es más un instrumento que un fin. Más el vehículo del viaje que el objetivo del mismo. Algo que está destinado a desaparecer una vez cumplida su tarea. Esta línea sigue los pasos siguientes: compromiso, implicación, ver al otro y puente hacia lo creativo.

La primera respuesta al encuentro con el Yo es el compromiso. El Yo conoce ya el espacio y su lugar en él. Su autonomía le lleva a poder disponer de sí mismo. La relación con el espacio, con la realidad, ahora no es exclusivamente de aprendizaje y asimilación. El Yo puede devolver parte de lo aprendido, pues tiene ya una voz –la asimilación higiénica- que le permite transmitir su experiencia. Y por tener voz tiene un lugar (y no al contrario) y es desde ese lugar que puede responder. Responsabilidad significa capacidad para responder.

El compromiso es el vínculo mental del Yo con las cosas y con los otros, porque desde el lugar en el espacio que ahora tiene puede establecer el significado que las cosas tienen para él y moverse en función de ese significado. Es decir, el Yo forma ahora parte del movimiento, al que presta tanto la orientación que le permiten sus significados como la carga que suponen los mismos. La respuesta al espacio y a lo que hay en él ya no puede ser directa; en adelante es filtrada por un proceso interno.

Así pues, la base del compromiso no es otra que la atribución de significados. El que estos sean más o menos conscientes y el que el movimiento sea más o menos coherente con ellos tiene que ver con la fuerza y la salud del compromiso; pero el que no existan consciencia y coherencia o el que estas sean débiles no quiere decir que no haya significados en absoluto, es decir, intereses.

El compromiso deviene implicación –el segundo paso- cuando el vínculo, además de mental, se hace emocional. Las emociones son pautas de respuesta y acción que movilizan grandes cantidades de energía y, para ello, «implican» al organismo entero. El miedo, por ejemplo, es una respuesta orgánica global –por eso es desagradable, porque va acompañado de sensaciones- y gracias a ello se pone en la huida mucha más energía de la que se pondría si el miedo fuese una apreciación de riesgos meramente cognitiva. Como el compromiso plantea una tarea y ésta es siempre difícil (utilizo la palabra «tarea» en un sentido amplio, que va desde la huida de un peligro hasta la ejecución de una obra artística, el sentido original del término latino «agenda»: lo que hay que hacer) el Yo tiene que implicarse para movilizar la energía que le permita afrontarla.

Pero si damos a esta interpretación de las emociones un sentido no exclusivamente psicológico, sino además trascendente, es decir, contemplamos las emociones –la implicación- desde la perspectiva de la evolución espiritual nos encontramos con que, gracias a ellas, el Yo conoce su energía; y la cantidad de ella que está dispuesto a movilizar por algo le muestra dos cosas de sí: una, el verdadero valor que tiene ese algo para él y otra, el verdadero límite de sí mismo, que es el de su energía, no el de sus intenciones. Así, la implicación proporciona un conocimiento del sí mismo en acción, el único conocimiento real.

El tercer paso es ver al otro y es una consecuencia del verse a sí mismo. Podríamos decir que antes de la implicación la autoimagen es plana. Y adquiere volumen cuando el Yo ve su energía y los límites de ésta. La implicación, al estar ligada a lo fisiológico, confiere realismo a la imagen de sí, una combinación de orgullo y humildad; siempre se tiene más energía de la que se cree, pero nunca sobra para la tarea del Yo. Este conocimiento predispone a la compasión (en su significado de «sentir con») y permite ver al otro, cuya imagen ya no es plana.

Ver al otro encamina al puente hacia lo creativo porque tiene un efecto multiplicador. Rompe la fantasía de una perspectiva, de un lugar privilegiado desde el cual ver el mundo, impide las fantasías sobre el Yo y pone de manifiesto la ignorancia acerca de la realidad. Viendo al otro, el Yo descubre que lo que creía una mirada limpia sobre el mundo era una defensa de su pequeño rincón. Sabiendo que ignora la Realidad, ha dado el primer paso hacia ella.

Culto al ego

Es esta una consecuencia de las vías alternativas –en particular, la de la ansiedad- en lo higiénico. Al no cumplir correctamente el proceso higiénico, el Yo se hipertrofia para cumplir las funciones que no han quedado incorporadas higiénicamente. El síntoma inequívoco es la imposibilidad de la serenidad, sustituida por la hipervigilancia y la necesidad de defensa del Yo. Esta autodefensa impide reconocer las tendencias.

Las tendencias son las líneas básicas que condicionan la personalidad, la limitan y, al mismo tiempo, la hacen única. Es decir, aunque condicionan al Yo no son el Yo; y sólo un Yo dispuesto a reconocer algo que no sea él puede verlas como tales tendencias. Pero el Yo hipervigilante, además de no reconocerlas, las justifica en función de sus objetivos y hace del “yo soy así» su lema.

El culto al ego conduce inevitablemente a la frustración, precisamente porque las tendencias imposibilitan alcanzar los objetivos. La frustración, a su vez, lleva a la crisis en la cual se experimenta con toda su crudeza la contradicción entre los objetivos y la realidad del Yo.

La única vía de salida es la reafirmación del Yo mediante la negación de la contradicción. La otra vía, el abandono de todo objetivo y la instalación en la impotencia del Yo –la depresión- no la contemplamos aquí porque entra en el terreno de lo patológico.

La reafirmación del Yo instaura un círculo vicioso: culto al ego-frustración-crisis, una tensión en la que el Yo se puede debatir a perpetuidad y que consumirá la mayor parte de su energía.

Vía oriental

El adjetivo «oriental» no tiene aquí significado geográfico. Lo utilizo para designar aquellas vías –tanto de Oriente como de Occidente- que pretenden alcanzar lo creativo sin pasar por lo psicológico. Ignorando la posibilidad del Yo como trámite, lo ven sólo como causa de la frustración, como un enemigo a combatir, concibiendo únicamente dos formas de vida: una presidida por el ego y otra por su negación.

Cuando personas pertenecientes a tradiciones culturales ajenas a la negación del ego (no «orientales») intentan emular esta vía, caen sin saberlo en la frivolidad de dejar que el Yo siga su curso de autoafirmación, ahora aún más justificada con el adorno de su propia supuesta negación. Esta vía tiene sentido cuando un entrenamiento cultural de siglos permite la verdadera negación del Yo y, aún en ese caso, sólo tiene éxito en unos pocos individuos. Pertenece a las primeras formas que encontró el ser humano de afrontar la contradicción entre el Yo y la Realidad.

Vía asistida

El Yo como trámite puede ser sustituido por la línea asistida, en la cual los procesos que allí tenían lugar de forma integrada son descompuestos paso por paso y se recibe ayuda tanto para tomar consciencia de la estructura como para resolver las dificultades que depararán las sucesivas etapas.

En el Yo como trámite el compromiso sigue al encuentro con el Yo como algo natural. En la línea asistida hay que analizar el proceso que lleva al compromiso. Al hacerlo, lo primero que se revela a la consciencia son los contrastes.

En el movimiento se experimenta la diferencia entre

ondulado/quebrado

simétrico/asimétrico

introversión/extroversión.

Como los contrastes se presentan en forma bipolar, son el instrumento idóneo para que quede de manifiesto la tendencia a ir hacia uno de los polos. Tal si se tratase de un imán, cada polo atrae a una tendencia. La constancia de esa identificación polo-tendencia permite ir bosquejando el sistema de tendencias del Yo, tal como se manifiesta en el movimiento y, dado que el movimiento acompaña continuamente al Yo, el conocimiento así adquirido no tiene la categoría de una suma de datos –a la manera de un diagnóstico clínico- sino que pasa a integrar de modo inexcusable el conocimiento global que el Yo tiene de sí mismo.

A partir de ahí, resulta también inexcusable la confrontación de los objetivos que el Yo se había marcado desde la ignorancia de las tendencias con éstas, que se revelan ahora como poco realistas en el sentido de que no se adecuan a la realidad del Yo. El proceso –lento y progresivo- por el cual se va confrontando la realidad de las tendencias con los objetivos –muchas veces poco conscientes o mal definidos- está teñido de una frustración creciente que termina en una crisis, en la cual se confrontan conscientemente las tendencias, ahora conocidas, con los objetivos, ahora reconocidos.

Esta crisis es diferente de la que se produce en el culto al ego, pues aquella era una crisis de ribetes neuróticos, con tendencia a la repetición y una vivencia de fatalismo debida a la no comprensión del mecanismo de la crisis.

Sin embargo, cuando a través de la línea asistida la revelación de las tendencias y la confrontación con los objetivos han tenido lugar progresivamente y el conocimiento de las tendencias tiene ese carácter integrado que proporciona verlas manifestarse en el movimiento, entonces la crisis no es de repetición sino de crecimiento y se supera con la intención de dejar tras el conflicto tendencias-objetivos.

Dicha intención se plasma en la actitud del compromiso. La palabra «compromiso» tiene aquí todo su sentido, pues se trata de una auténtica transacción del Yo entre lo que creía desear y aquello que ahora sabe que le impide conseguirlo. La actitud del compromiso se manifiesta:

- Físicamente, en el músculo, ya que el tono muscular indica en todo ser vivo su disposición a la acción; desde la laxitud o no acción (sueño, muerte, depresión) hasta el agarrotamiento (pánico, sobreexcitación) que es otra forma de no acción, pasando por los diferentes grados de tonos musculares necesarios según el tipo y la intensidad de las acciones.
- Mentalmente, en la atención, que revela la disposición para la acción mental; sus extremos que, como en el músculo, también son formas de no acción: la dispersión mental y la indiferencia en un extremo y la hipervigilancia, la obsesión y el fanatismo en el otro.
- Emocionalmente, en el afecto, que es la vinculación de la emoción con algo exterior al Yo y tiene también sus extremos: la frialdad emocional y la dependencia afectiva, ambas negaciones del afecto en último término.

En el Yo como trámite el compromiso daba paso a la implicación, que suponía la movilización de gran cantidad de la energía del organismo en función del objetivo. Pero en la línea asistida no se produce sin más esa movilización, porque las tendencias no secundan el objetivo. Es por ello que aquí la movilización va dirigida en primer lugar a la transformación de las tendencias.

El compromiso con el objetivo trascendente genera un objetivo secundario: la propia transformación. Pero no se trata de una transformación psicológica en la que el Yo se lanza la tarea de modificar aquellos aspectos de la personalidad que le hacen infeliz o que son causa de trastornos. Se asemeja más a la transformación que un deportista de élite impone a su cuerpo: el objetivo último no es la salud física, sino poder responder a los esfuerzos que implicará el cumplir sus metas deportivas, que no tienen nada que ver con la salud o para las cuales la salud física es sólo un medio.

La transformación de las tendencias en función de un objetivo trascendente pone de relieve más que ninguna otra cosa lo que quizá constituya el mayor obstáculo que encuentra la mentalidad occidental en la comprensión del proceso creativo, a saber: que, como el objetivo se coloca fuera del Yo –por eso lo llamamos trascendente- los beneficios no son para el Yo; ni siquiera el cambio que pueda acontecer en la personalidad importa como enriquecimiento, pues no se perseguía por su valor como tal. Más que enriquecerse, el Yo «se empobrece» para enriquecer lo trascendente.

Con esto llegamos al riesgo. Todo proceso creativo entraña un riesgo. Por ejemplo, no reconoceríamos, como verdadero artista, a alguien que no corriese al menos en algún momento el riesgo de no ser entendido, no ser aceptado, no ser recompensado. Y esto no supone que esa falta de recompensas sea necesaria al verdadero artista o que este deba huir del éxito. Supone sólo que, en aras de un objetivo creativo, él debe estar al menos dispuesto a correr el riesgo de no ser reconocido. Si no lo corre y actúa sobre seguro haciendo de la aceptación su objetivo prioritario, nadie podrá reprochárselo pero tampoco podrá llamarse arte creativo al producto de ese cálculo. Aunque la aceptación del riesgo tampoco garantiza alcanzar el objetivo trascendente, es un componente necesario del proceso.

El primer riesgo consiste en transformar las propias tendencias en función de algo que no es el Yo. Esta transformación libera la energía que estaba destinada a atender el conflicto entre las tendencias y el objetivo y permite, por tanto, que esa energía fluya hacia el objetivo en forma de implicación, confluyendo así con el Yo como trámite en el proceso hacia lo creativo.

Fuente: "Lenguaje del movimiento" de Aziza Llordén

viernes, 5 de enero de 2007

SAMÁ






Aquí esta el enlace con otro video
muy bueno.

VIDEO


"SAMA" es una palabra árabe que significa "oír",
"escuchar", es también el nombre con el que se
conocen, las ceromonias místicas de los sufis.

Su doctrina es el amor a la Realidad, amor en el
sentido de anhelo, acercamiento, REALIDAD en el
sentido trascendente, sus prácticas son muy
diversas, pero todas se basan en el concepto
de samá.

Escuchar atentamente dejando que la música y el
canto penetren el ser.
No es la ejecución de la música si no la escucha.
Uno de los sufis más grandes de todos los tiempos,
RUMI, introdujo la danza giratororia de los
derviches en las ceremonias de "Samá" quizá la
ceremonia más conocida por su espectácularidad,
aparte del folklore en lo que ha derivado, la
intención original de RUMI era desarrollar un
método para templar el cuerpo y la mente como
si fuera un instrumento, que una vez afinado,
pudiese vibrar con la música de la creación.

Tenga la forma que tenga, el objetivo de "samá"
siempre es el mismo, preparar al ser para la
escucha.Es un concepto de conocimiento que
nos resulta extraño,el aprendiz no recibe
ningún conocimiento explícito, ningún dato,
ninguna información, su aprendizaje se
limita a prepararse para escuchar.

En palabras de RUMI "Si el árbol no tiene
humedad en las raices, aunque caigan sobre
él rios de agua, la dejará pasar, aunque
la luz ilumine a miles de personas, sólo
descenderá sobre aquellas cuya esencia
sea luz".

El sufismo prescinde del conocimiento
recibido y se preocupa del estado del receptor.
El sufi no mestudia la REALIDAD, simplemente
afina su oído para escuchar lo que la REALIDAD
tiene que decirle.

Aunque estos conceptos parezcan extraños
a la lógica del conocimiento occidental,
no son en absoluto nuevos para nosotros.
Goethe:"El sonido musical tiene acceso
directo al alma, inmediatamente encuentra
en ella una resonancia, porque el hombre
lleva la música en si mismo".
Kandiski:"La naturaleza, es decir la
circustancia exterior siempre cambiante
del hombre,hace vibrar constantemente
las cuerdas del piano del alma por medio
de las teclas-objetos...El artista debe
ser ciego a las formas reconocidas o no
reconocidas, sordo a las enseñanzas y
deseos de su tiempo.Sus ojos abiertos
deben mirar hacia su vida interior y su
oído prestar atención a la necesidad
interior, este es el único camino para
expresar la necesidad mística".
Walt Whitman: "¿Creiais que eso eran
palabras,esos trazos rectos, esas curvas,
ángulos,puntos?No, eso no son palabras,
las palabras sustanciales están en la tierra,
en el mar, en el aire, están en ti"
"Ahora no haré otra cosa que escuchar,
para que lo escuchado aumente mi canto,
para que los sonidos lo enriquezcan..."

Hay toda una tradición en el arte occidental,
que podríamos llamarla "educación estética"
y que pone énfasis no en el objeto artístico
si no en el proceso espiritual que conduce
al acto creativo y que va de Schiller a
Pollock o en nuestro país a autores tan
dispares como Antonio Lopéz o Tapiés.

La versión actual de "Samá" heredada de un
antiguo conocimiento sobre la dimensión
creativa del espíritu humano, conecta
directamente con esta reflexión del arte
occidental sobre si mismo.

Este texto es sobre una conferencia
abierta que Aziza Llordén dió sobre
sufismo en una clase de "Lenguaje
del movimiento" en la que trabajamos el
tema de "escuchar"

Hayar

jueves, 4 de enero de 2007

LO HIGIÉNICO





"Lo higiénico (de «Higeia», diosa griega de la salud, llamada «Salus» por los romanos) designa los elementos básicos para el buen vivir que tienen lugar con menor participación de la consciencia, como los hábitos y automatismos. En el movimiento, son los matices y recursos posturales que están ya integrados en pautas habituales.

El concepto fundamental de lo higiénico es la similitud, aquello que tenemos en común con los otros.

Es el nivel que se desarrolla antes de que el Yo adquiera importancia en la personalidad. Es más, para que pueda desarrollarse, es preciso que el Yo no haya cobrado fuerza, porque lo higiénico exige unas condiciones de adaptabilidad y plasticidad. Este nivel supone el despliegue de las tendencias genéticas comunes a la especie y la adquisición de los aprendizajes compartidos con el grupo al que se pertenece.

El primer paso en lo higiénico es la entrada en el espacio.

El primer paso nos confronta con el hecho ineludible de que uno está siempre situado en algún punto o que se mueve en alguna dirección o con referencia a otros puntos. Esto supone situación, movimiento, perspectiva.

El movimiento en el espacio sigue líneas direccionales: vertical, horizontal, diagonal. Estas líneas acompañan a la consciencia del espacio en el sentido de que, tras la entrada en él y la consiguiente desorientación, la mente se acomoda y se sitúa mediante las líneas y las direcciones. Podríamos decir que éstas «organizan» el espacio, permitiendo la consciencia del mismo; sin ellas, el estupor inicial causado por la entrada impediría la percepción.

La Vertical es concentración, interiorización, individualización.

La Horizontal: comunicación, expansión, homogeneización.

La Diagonal: el dinamismo entre ambas.





Cuando la reacción al encuentro con el espacio es de aceptación y satisfacción, se produce un desarrollo de los sentidos. Los estímulos son la respiración, el sonido, la vista, el gusto y el tacto. Por el contrario, cuando la reacción es de no aceptación e insatisfacción, sobreviene la ansiedad.

Los sentidos proporcionan un conocimiento del espacio que, unido a la organización del mismo por las líneas direccionales, constituye el apoyo fundamental para desenvolverse en él.

El desarrollo de los sentidos sigue la regla de la piel, el músculo y el hueso -regla que constituye mi análisis de la sensibilización- y, cuando no se desarrollan de este modo, siguen la pauta de la frivolidad.

Piel-músculo-hueso representa la profundidad de la percepción sensitiva.

La construcción que hacemos de la realidad no es una imagen plana; tiene profundidad. Esto significa que, al igual que en nuestro conocimiento de las cosas está incluida su interioridad, en nuestro conocimiento de las personas está incluida su subjetividad. Cuando las percibimos sin subjetividad las reducimos a objetos.

Percibir desde la piel es ver sólo el aspecto de las cosas, saber que están ahí y lo que parecen. Percibir desde el músculo es captar la complejidad interna de las cosas y las personas, su esfuerzo por estar en el mundo. Percibir desde el hueso es percibir la esencia, el sentido de la presencia de las personas y las cosas en el mundo.

Piel se relaciona con el sentido de la vista y con la sensibilización primaria en general (piel-músculo-hueso es sólo una regla simbólica, de ahí que «piel» no coincida con el tacto, sino con la vista).

Músculo está relacionado con el gusto, olfato y tacto, es decir, aquellos sentidos que exigen contacto o proximidad física con el objeto. Por eso el músculo nos habla de compromiso e implicación. Mientras que el conocimiento de piel se nutre de datos, de estímulos que sensibilizan al organismo, pero que no lo movilizan, el conocimiento de músculo sí supone un organismo movilizado porque requiere una relación directa con el objeto.

Hueso se relaciona con el sentido del oído, con la espiritualidad y la contemplación, con la palabra. El sentido de hueso presupone el conocimiento que da el músculo e ir más allá de él. Por eso puede nutrirse de significados. Pero el hueso no es superior al músculo, ni éste a la piel. Simplemente, cada nivel es consecuencia del anterior. El conocimiento de músculo que no se ha nutrido antes del discernimiento que da la sensitividad no respetará el objeto. El conocimiento de hueso que no ha tenido la experiencia directa que da el músculo degenera en la sabiduría como espectáculo.

Cuando los sentidos se desarrollan según la regla piel-músculo-hueso, evolucionan de modo convergente. Entonces los procesos mentales inconscientes cruzan las diversas informaciones, proporcionando una percepción más compleja y unitaria del espacio. Cuando esa percepción llega a la consciencia, revelando un conocimiento que ignorábamos poseer, hablamos de intuición.

La sensibilización ahorra gran cantidad de energía psíquica, porque nos permite reaccionar funcionalmente ante los cambios evitando la rigidez de un comportamiento preestablecido. Permite captar matices que pasan inadvertidos si la atención está demasiado centrada en uno mismo. Proporciona a algunas personas algo que los demás suelen percibir como seguridad y que, cuando es auténtica, no es el resultado de estar obsesivamente pendiente de todo sino, al contrario, de la confianza en la percepción de las cosas y que ese conocimiento proporcionará la pauta correcta de acción. Permite la tan anhelada naturalidad en las situaciones más diversas. En definitiva, libera a la consciencia de mucho trabajo, lo cual la deja disponible para otro tipo de tareas.

La intuición no es algo mágico ni caprichoso. Presupone todo el desarrollo higiénico. Es el resultado natural del conocimiento del espacio mediante la sensibilización.

La intuición se expresa por medio del sentimiento.

Los sentimientos no son algo espontáneo, aunque así lo parezcan debido a que el procesamiento en que se basan es en gran parte inconsciente. Son equilibrados si responden a una percepción auténtica de la realidad, y esto ocurre cuando existe conocimiento del espacio.

El efecto del sentimiento es medirse.

Como los sentimientos -que resultan de los procesos perceptivos antes mencionados- se van desarrollando a medida que el Yo se constituye y expresan un conocimiento en profundidad de las realidades ajenas, constituyen un primer «feed-back» que pone de manifiesto los propios límites. A esto lo llamo medirse higiénico. Es un anticipo de lo que en lo psicológico nombraremos los objetivos del Yo, pero que allí estarán elaborados por ser una determinación que el Yo hace de sí mismo, una proyección futura. Medirse es algo mucho más básico, es como verse en un espejo. En el movimiento se expresa por cualquier forma de ajuste al movimiento de los otros.

Todo el desarrollo higiénico se resume y se muestra en la asimilación higiénica, que es la manifestación verbal del sentimiento. Por ella, lo sentido se hace palabra y sale al espacio, a un ámbito público. Desde el momento en que el sentimiento es expresado pasa a ser de los otros, al menos compartido, y para que esto sea posible debe tener algo en común con el mundo de sentimientos de los otros. El sentimiento que no puede ser expresado niega el espacio y queda refugiado en el magma indiferenciado que son las pulsiones y fantasías internas, mostrando que la percepción del espacio no ha sido asimilada y que, debido a ello, no se ha desarrollado la intersubjetividad.

La imposibilidad de transmitir el sentimiento en términos comprensibles, supone la tácita creencia de que los sentimientos propios no tienen nada en común con los de los otros, como si no ocurriesen en la realidad que compartimos sino en un universo autónomo incomunicado. Son sentimientos «en refugio».

Toda la dificultad que tiene el momento de la asimilación higiénica no es sino la dificultad propia del desarrollo higiénico, que se materializa en la expresión verbal. No es una dificultad específica de ese momento, sino la expresión de un desarrollo higiénico incompleto.

La asimilación higiénica es fluidez verbal, porque la palabra fluye directamente del sentimiento. Pero todo el desarrollo higiénico es fluidez. El movimiento en esta etapa tiene que llevar a una circulación de la energía por todo el cuerpo en igual intensidad, sin puntos de corte. Pero la facilidad que se puede percibir en un movimiento así es sólo aparente. La fluidez es resultado de una adecuación total entre el espacio y sus contenidos, que se expresa en el reconocimiento.

La asimilación higiénica da acceso al puente hacia lo psicológico.

Un puente es el espacio no codificado que une dos espacios codificados. La posibilidad de puente aparece en el límite de los códigos, permitiendo que conecten unos con otros; por eso el puente es lo contrario a la división: une por diferenciación. Es el espacio de la consciencia porque está liberado del compromiso con un ámbito específico.

Cuando dos personas que hablan idiomas desconocidos para ambos se encuentran, se produce un vacío de comunicación, una ausencia de códigos, pues los que emplean habitualmente han llegado al límite. Pero si tienen un desarrollo higiénico suficiente podrán ser conscientes del puente entre ambos, no confundirán diferencia con división y llegarán a ser capaces de pasar del código del uno al del otro sin que ello suponga renunciar al propio.

Lo importante es que no se puede acceder al nuevo código si se niega el espacio entre los dos. Es un momento para la consciencia y la reflexión. La inercia del sistema en el que habitamos se detiene. Somos conscientes de sus límites, de nuestros límites, de lo precario de nuestra seguridad. El que exista ese lugar, breve y delicado, hace posible la libertad, porque en él se decide el intento de cambio.

El espacio que ocupan las articulaciones en el cuerpo es mínimo, pero es ese mínimo el que «articula» las partes en un todo. La salud de las articulaciones es la flexibilidad y garantiza la libertad de movimientos. Del mismo modo, la salud y la flexibilidad mental -y, por tanto, la libertad personal- son idénticas a la posibilidad de establecer puentes entre códigos.

La dificultad propia del puente es la desorientación, que viene a ser repetición de la que produjo el encuentro con el espacio, pero ahora con un significado diferente; se produce porque se teme perder la seguridad conseguida. Se teme el cambio y el vacío que produce la inminencia del mismo (todos conocemos los consejos para el vértigo: no detenerse, no mirar hacia abajo, no pensar en la altura; es decir, no confundir el puente con un código, aceptar su naturaleza de nexo).

El desarrollo higiénico provoca naturalmente el deseo de cambio. Como el fruto maduro, que cae no por decisión, sino por su propio peso; la densidad alcanzada -o complejidad biológica- le impide seguir indiferenciado en el todo orgánico del árbol, lo aboca irrenunciablemente al proceso de individuación. Así, la mente, fortalecida en el proceso higiénico, ha cobrado densidad -o complejidad- en su interacción con el espacio y esto hace posible la «re-flexión», que es la vuelta del pensamiento sobre sí mismo.

El proceso de reflexión tiene lugar en el puente, pues el conocimiento del espacio hace posible pensar sin una referencia externa. Puede ocurrir un encuentro con el Yo con bases; pero si no hay posibilidad de reflexión -de pensamiento autónomo-, si no se puede estar fuera de un código, no se puede estar en el puente.

He encontrado cuatro procesos alternativos por los cuales se evita el puente hacia lo psicológico: ansiedad, frivolidad, hipertrofia de la sensibilidad y competitividad.

Seguir uno de estos procesos no impide que se desarrolle lo psicológico (lo cual sería ya un déficit patológico), pero es causa de que al Yo -que se desarrolla de todas formas- le falte la cualidad que permite el acceso a lo creativo. Como un árbol que no es fecundado, que puede crecer y fortalecerse, pero no dar fruto.

El puente hacia lo psicológico no es la vía exclusiva, pero es la única que, al final de lo psicológico, permite abrir otro puente que impide al Yo agotarse en sí mismo.

La ansiedad se produce justo al principio del desarrollo higiénico, cuando la reacción al encuentro con el espacio no es de aceptación y satisfacción. Aquí encontramos uno de los puntos clave que revelan la inmensa posibilidad de libertad que conlleva el desarrollo humano. No hay una causa que explique por qué algunas personas reaccionan con aceptación y otras sin ella; y, si la hay, no es accesible para nosotros. Lo que sí es accesible es el proceso que tiene lugar a continuación.

Cuando no hay aceptación, lo que significa, no lo olvidemos, no haber superado la primera impresión de desorientación, se produce la ansiedad, estado psicológico que corresponde al sentimiento del miedo. El espacio, lejos de ser percibido como un ámbito habitable, se percibe como vacío, lo cual origina el miedo. Hablamos de percepciones y experiencias que no son conscientes o sólo lo son en parte. Algunas de ellas están registradas tan profundamente que sólo las revela El Lenguaje del Movimiento. Es el cuerpo en movimiento el que muestra la experiencia del miedo al vacío.

La ansiedad impide que se lleve a cabo el proceso higiénico, que culmina en el puente hacia lo psicológico; pero el ser, impulsado por su propia inercia, continúa su marcha hacia la formación del Yo. Lo psicológico tendrá entonces que suplir todo el proceso higiénico no realizado y lo hará hipertrofiándose. El Yo se volverá hipervigilante como consecuencia del profundo temor que arrastra, excesivamente consciente de sí a causa de la desorientación original. Su proceso de evolución acabará repetidamente en callejones sin salida que le exigirán, en el mejor de los casos, suplir una y otra vez las carencias acumuladas en lo higiénico. El Yo hipertrofiado nunca logrará la ligereza que precisa el puente hacia lo creativo y, en su lucha constante consigo mismo, cada solución sólo añadirá más peso. El único remedio será completar el desarrollo higiénico desde su inicio, superando el miedo al espacio. Pero ahora será mucho más difícil porque el Yo, ya desarrollado, se resistirá a la cura de humildad que es lo higiénico; aún más difícil, porque se trata de una humildad obligada -situarse en el común denominador de lo humano-, no una humildad de la que el Yo pueda, paradójicamente, enorgullecerse considerándola un atributo más.

La segunda desviación alternativa es la frivolidad. Se produce en un momento más avanzado que la ansiedad, en la sensibilización.

Cuando se desarrollan, los sentidos van desplegando su función natural; canales de recepción de información y de estímulos que permiten que el organismo se active y se mantenga orientado, siempre con referencia al espacio real. Mas esa referencia se puede perder y lo sensorial convertirse en un fin en sí mismo, dando lugar a un acomodamiento en los sentidos. Entonces, la sensación misma deviene única información relevante. No hay conocimiento en ella porque se ha perdido la referencia al espacio del cual informa. Se siente, no para saber, sino para sentir más.

La tercera desviación se produce en el mismo punto, y es la hipertrofia de la sensibilidad. Aquí, lo sensorial no se acaba en sí mismo, mantiene su función cognoscitiva, pero la información y los estímulos que aporta no redundan en sentimientos que los resuman; no hay una elaboración interna, como si siempre se quisiese saber más.

A diferencia de la frivolidad que, debido a su carácter cerrado, suele ser estrecha cognitivamente, la hipertrofia sensorial amplía su campo sin cesar, se diversifica y extiende sin llegar a producir nada. Falto del conocimiento y de la facilitación del comportamiento que da la intuición, el organismo se ve abocado a sentir más para mantenerse orientado. Tal despliegue termina por absorber la consciencia del Yo, que sólo debe ocurrir tras el puente de lo higiénico a lo psicológico; y al puente sólo se llega por la asimilación higiénica.

Pero la hipertrofia sensorial no es una llegada a la consciencia del Yo por una vía alternativa, sino una absorción; la consciencia del Yo se retrotrae al nivel higiénico en el que no tiene sentido, pues no es real.

La cuarta desviación se produce aún más tarde y es la competitividad. Antes, el proceso de la sensibilización se ha desarrollado y ha dado lugar a la intuición. No se ha confundido el papel de la sensibilidad y ésta ha dado sus frutos. Entonces tiene lugar, inevitablemente, el medirse higiénico, la confrontación de la propia situación en el espacio con la de los otros. Pero puede ocurrir que no se acepte el resultado de dicha confrontación y aparezca una competitividad fuera de lugar. Está fuera de lugar porque competir es una función del Yo y el Yo no tiene sitio en lo higiénico. Pero no por fuera de lugar es menos común.

La competitividad, que es una variante del miedo -el miedo a ser menos-, reclama un Yo fuerte que equilibre una situación que se percibe como inferior (erróneamente, porque en lo higiénico no hay superior ni inferior, sólo hay arriba y abajo) y busca, como la ansiedad, un acceso directo a la consciencia del Yo, evitando así la asimilación higiénica y el puente hacia lo psicológico. No puede ser de otra manera, porque la asimilación higiénica requiere que haya aceptación del medirse higiénico.

Fuente: "Lenguaje del movimiento" de Aziza Llordén

HADRAT LIBRE



El sufismo heterodoxo y liberado.

Movimiento sufi internacional.

MANDALA



Precioso montaje de danza contemporanea,
fotografía y video excelente,
muy creativa, esta danza chamánica elemental .