DÁNZATE

DÁNZATE

lunes, 25 de junio de 2007

ROY LITTELSUN MAESTRO HOPI



Querid@s hermanit@s de luz:

Tenemos un acontecimiento importante
para el espíritu el día 14 de julio
(viernes) a las 19:30 en el círculo
de Bellver.
Para lo que no saben llegar
en la puerta de la clínica Femenías
c\ Camilo José Cela, zona el Terreno

ROY LITTELSUN MAESTRO HOPI

Nos invitan y convocan para hacer
la danza del corazón único.

ES GRATUITO

Os esperamos

lunes, 4 de junio de 2007

DANZA SAGRADA DEL CORAZON UNICO





Ayuda a Liberar al Mundo
con la
Danza Sagrada del Corazón Único

1. Desde una Perspectiva Universal la redondez de la Tierra se correlaciona con el Círculo, símbolo de la Unidad o lo Eterno.

2. En el mundo Dualista el círculo se “retuerce” convirtiéndose en “∞“(que interconecta N-S), lo que se correlaciona con la constante absoluta y eterna, el CAMBIO (La Ley del Creador).

3. El centro del círculo se localiza en el Núcleo de la Tierra, el Hierro. La energía de este núcleo (el magnetismo) forma el “∞ horizontal” (que interconecta E-O), perpendicular al “8 vertical”. En este punto la Tierra se mantiene estable por las cuatro direcciones, N-S / E-O.
4. Al tener el mismo núcleo que la Tierra, podemos sincronizarnos por completo con la Tierra y la Creación… porque en principio la Creación se mantiene por ese patrón, donde los “dos ∞” se unen en el Centro. De esta forma, cualquier parte integral de la Creación, incluso el átomo, se mantiene por el “doble ∞”. Por esta razón una bandada de pájaros en el cielo está en “unidad psíquica”, son uno con la Creación. Los actuales conflictos de la Humanidad (internos y externos) son el resultado de “no ir al paso” del Baile Cósmico.

5. Cuando este patrón Universal / Natural se rompe, como se ilustra en la izquierda, el “Baile de la Libertad” se convierte en un “bailar la canción del otro” confuso, opresivo y limitante.

6. La energía Reaccionaria de un extremo entra entonces en el bucle limitante (se convierte en el “matriz”, que evita el Cambio) donde se crea una condición explosiva que al final explotará y se auto-destruirá por una reacción nuclear en cadena. Este es el verdadero principio del Orden Oscuro que hoy rige la humanidad. Las dos últimas ilustraciones muestran de la manera más precisa el verdadero principio para la creación de la bomba atómica, el “ SIDA”, el cáncer, la guerra y cualquier otra forma de terrorismo y suicidio.
La Danza Sagrada del Corazón Único es una Medicina Universal para iniciar la SANACIÓN que el mundo necesita, liberándose de la Corrupción de Cuerpo, Mente y Espíritu que creó las devastadoras condiciones mundiales para que el “orden” (“desorden”) actual floreciese. Ahora el “Danzante Verdadero” (el Humano Verdadero / el Individuo = “dos-indivisible”) ha de restaurar el Orden Universal en la Tierra.

La Danza, en su recorrido:

• Armoniza cuerpo, mente y espíritu con el patrón / ritmo de la Creación para Abrir el Portal de la Paz.
• Centra el cerebro con el corazón, de forma que los opuestos se perciban como complementarios (“unidad psíquica”) y se correlaciona con la unión profética del Cóndor y el Águila.
• Hace revivir la memoria de TODO ES UNO, que necesitamos para Realizar el Ser.
• Resuena con la última parte de las profecías de los Hopi.
• Es el Principio de consecución de la Salud y de la Paz Mundial.

Objetivo: su práctica global antes del 2012.
Info: http://oneheartpath.blogspot.com
Para Instrucciones Generales, envía un e-mail a mandiza55@hotmail.com o llama al móvil británico (44) 07742219399


Secuencia Original
Los Danzantes hacen un círculo alrededor del patrón en el sentido contrario a las agujas del reloj (1) invitando a “todas nuestras relaciones” a participar en la danza, para entrar luego por el Este (2). Continúan danzando de 4 a 9 vueltas hasta que se produzca la sincronicidad. Salen entonces por el Este (3) y vuelven a hacer el círculo en el sentido contrario a las agujas del reloj para entrar por el Sur haciendo la misma secuencia, hasta que se han iniciado las cuatro direcciones. El último portal que se abre es el del Norte. Al salir (4) los danzantes hacen de nuevo el círculo en sentido contrario a las agujas del reloj y toman consciencia de la Unión creada por la Danza, convirtiendo el patrón en el Círculo de Corazones. Tras hacer el círculo completo se da una señal, los danzantes paran y miran juntos hacia el Centro.

4 N


El que lleva la Danza hace una señal y el Círculo se mueve hacia al Centro para que todos los Danzantes puedan bendecir el Agua (o cualquier otro objeto que se haya decidido bendecir) que se habrá colocado en el Centro. Los Danzantes se mueven entonces hacia atrás para volver al círculo anterior. Este movimiento se repite cuatro veces (5). Al volver al círculo inicial por cuarta vez, el tambor / música para y cada uno se detiene a contemplar la culminación de las energías de la Danza en el Centro. La duración será la que permita la consciencia colectiva conseguida. El cabecilla de la Danza se dirige al Centro y, cogiendo el agua, invita a cada uno de los Danzantes le de tres sorbos. La Danza / Ceremonia acaba cogiéndose todos de la mano mientras inspiran profundamente tres veces, para compartir la experiencia con el mundo. Se agradece a “todas nuestras relaciones por haber participado en la danza”. Entonces, mirando hacia fuera, visualizan que el Universo que nos ha ayudado con la Experiencia se ha convertido en el Centro Expandido o PORTAL de la PAZ. Entonces, desde su Límite continuamos la Danza / Búsqueda en Gran Misterio (6). Así, nuestro Universo CRECE gracias al aumento de nuestra Consciencia por la Unión del Corazón y Mente (“Águila y Cóndor”) en nuestro INTERIOR. En esencia, ese Núcleo Creciente contiene la Memoria el la UNIDAD.

Si se tiene pensado continuar la danza más tiempo (todo el día o incluso días), especialmente cuando haya más participantes de lo que permite el espacio… en la fase 4 se puede repetir la danza (1-3), etc hasta que se decida acabar, con las fases 5 y 6. Pueden hacerse modificaciones de la danza según formas tradicionales o según nuevas inspiraciones del Corazón Único. Esto está bien, siempre que se respete el patrón del movimiento con las direcciones según se ha descrito más arriba.

jueves, 24 de mayo de 2007

ROY LITTLESUN---HOPI

Sobre Roy Littlesun
Roy Littlesun es hijo del Este y del Oeste. Creció en un ambiente tradicional del Pacífico Sur, donde la naturaleza espiritual de la legendaria Lemuria aun se sentía notablemente. Roy comenzó su viaje global a la edad de 14 años (1934) en la isla de Java, donde sintió una señal que posteriormente le llevaría a descubrir que la misión de su vida se centraba en la unión Este-Oeste. El viaje continuó hacia el oeste llegando a EEUU, donde la cosmología subyacente de la unión hizo que Roy conociera a los Hopi in Arizona, convirtiéndose en hijo adoptivo de uno de los últimos guardianes de la sabiduría Hopi, Titus. De nuevo se le dió una señal y, tras varias confirmaciones, Roy siguió con un viaje de exploración de 108 días alrededor del mundo. Finalmente, en 2006, todo el mensaje que Roy prometió a Titus entregar al mundo, se condensó en la Danza / el Camino Sagrado del Corazón Único, que:
• Armoniza cuerpo, mente y espíritu con el patrón y el ritmo de la Creación (“el Nudo Cósmico”) para Crear el Portal de la Paz del Corazón Único.
• Centra el cerebro con el corazón, de forma que los opuestos se perciben como complementarios (“unidad psíquica”).
• Despierta la memoria de TODO ES UNO para que el Ser se realice.
• Resuena con la última parte de las profecías Hopi.
• Es el Principio de obtención de la salud y la paz mundial.
La danza, junto con las enseñanzas complementarias, proporcionan una base firme para la Orientación Universal que el mundo de hoy necesita:
• Principios de la Ley del Creador
• El Humano como Microcosmos de la Creación
• Los Nueve niveles de Consciencia
• Unión de la Mente (Águila) y el Corazón (Cóndor)
• Última parte de las Profecías Hopi
• Comprensión del mundo actual en un Contexto Universal
• Importancia de la Comida para la restauración de nuestra Memoria Celular
• Creación del Portal de la Paz del Corazón Único

Hazte Testigo Consciente con
la Danza / el Camino del Corazón Único
Alcanzar la Felicidad es liberarse de las Condiciones, como la posición INMÓVIL del péndulo, desde donde se controla la oscilación. La oscilación es la Danza-Camino. Sus dos puntos-inmóviles (la polarización), donde cada extremo se Convierte en el otro, nos mantienen EN la Ilusión. Haciendo la conexión Consciente entre lo que Cambia y lo que no cambia…podemos salir de la oscilación y convertirnos en Testigo, permitiendo que nuestra Presencia Entre en el Centro de los centros. Liberarnos de las condiciones tiene que ver con el Amor Incondicional. La Danza-Camino del Corazón Único es Darnos Cuenta de que el Centro desde el cual se produce la Consciencia procede del Corazón. Conseguir hacernos Testigos Conscientes es la Auto-Realización.

La Danza / el Camino del Corazón Único

Todas las danzas son terapéuticas de alguna forma. Así que, ¿qué hace a la Danza del Corazón Único tan importante? ¿Por qué es sagrada? Hay danzas sagradas que sólo pueden practicar los iniciados en templos. El hula de Hawaii y el wayang de Java se acompañan de los tonos sagrados de instrumentos musicales especiales. El principio es la unidad de todas las cosas y que el ser humano es un microcosmos de la creación. Con un movimiento consciente del cuerpo y una “fórmula especial” el danzante puede provocar un gran efecto en el medio ambiente e incluso en el universo.

Roy Littlesun estableció con uno de los últimos guardianes de la sabiduría Hopi (su padre adoptivo Titus) el compromiso sagrado de compartir con el mundo la verdad de la Ley del Creador. Por esta constante absoluta y eterna, el CAMBIO, la Paz Mundial llegará para armonizar lo interno y externo con toda la creación. Si hacemos de esta ley nuestra primera constante, también podemos revocar las leyes políticas duales. Estas leyes secundarias, como mantienen la división (“bien-mal”), se utilizan como armas y al final se harán ley. Esto es lo que está sucediendo hoy en día por todo el mundo. Pero no conseguiremos establecer la Paz Mundial con ningún tratado ni cualquier otro sistema artificial, incluida la democracia. La guerra y el terrorismo se originan por la desviación de la Ley del Creador.

La Verdadera Paz empieza en nuestro interior y todo nuestro ser ha sido creado de la forma más precisa para VIVIR según esta Ley, el CAMBIO. Con el Cambio no sólo podemos armonizar lo interno con lo externo, sino que por esta constante, cada célula y sentimiento de nuestro ser afecta a los trillones de células restantes. Teniendo en cuenta que cada célula del cuerpo representa una estrella… considera la gran responsabilidad que tenemos como indivi-duos (=“indivisible-dos”) de Vivir realmente la Ley Única. Sin embargo, la humanidad se ha sido moldeada según un orden que no funciona, pero que conviene al sistema politico / económico. Así que el regreso al Orden Universal ha de EMPEZAR por el Individuo Verdadero.

Durante una enseñanza de fin de semana en Ceremonia en Asturias, todas las enseñanzas que Roy lleva compartiendo durante los últimos 36 años ¡se destilaron en la Danza Sagrada del Corazón Único!. Esta danza sigue el patrón de la Creación, que también es el de la circulación sanguínea dentro de nuestro cuerpo. De esta forma, con el conocimiento básico del por qué y cómo se mantiene el patrón al ritmo simple de un tambor, se produce una gran sincronicidad interna / externa. La danza armoniza también el cerebro y el corazón, concentrándose en el Centro de los centros a partir del cual se produce una nueva perspectiva de la vida. Es verdaderamente sagrado saber que nuestro cuerpo es el templo más sagrado. La danza también despierta al verdadero guerrero de la paz que debe ganar la batalla decisiva en su INTERIOR. Este despertar ocurre gracias a la Memoria de que el Úno está en cada uno de nosotros y en todas las cosas. Esta memoria está contenida en el núcleo de nuestra sangre, que a su vez establece el sistema immune natural.

Aquellos que ya han experimentado la Danza del Corazón Único, les encanta. Con las enseñanzas complementarias, que pueden compartirse en unas horas, el aspirante podrá hacerse instructor de la Danza del Corazón Único. La visión es que esta danza se baile globalmente en todo el mundo para el 2012. Cuanta más gente entre en la batalla interna decisiva, menos tendremos que luchar en el exterior.

Lo que sigue explica con mayor detalle nuestra íntima relación con el Universo Infinito, nuestro aliado más leal y valioso para vencer la batalla de las batallas.


Extracto del Mensaje tawa

¡NOSOTROS SOMOS EL MILAGRO! Este mensaje explica por qué “Tawa” significa “Sol” en Hopi y “Luna” en Tibetano. La Madre Tierra une estos dos significados diferentes en una palabra. Esta Unidad ¡también podemos encontrarla en nuestro corazón! Nuestro corazón late por la sangre, que interconecta todas las células de nuestro cuerpo. ¿Por qué hace eso la sangre? La sangre es la transmutación biológica de la comida y la comida es la acumulación concentrada de las energías del medio ambiente. Este reino se extiende hasta el Infinito.
Fuera de nuestro Sistema Solar las energías del Universo se centran alrededor de las estrellas. Todas las estrellas interconectan unas con otras por sus rayos de luz. Nuestro sol es la estrella más cercana a nosotros y con su luz el planeta Tierra recibe las energías del Cielo. Por esta unión de Cielo y Tierra, las plantas (la comida) crecen y, cuando comemos esa comida, las estrellas de afuera se convierten en las estrellas de adentro, las células de nuestro cuerpo. Igual que el Sol interconecta con todos los otros Soles, nuestro corazón busca la unión con todos los soles internos a través de la luz del sol licuada – la sangre. Entonces, el ser que Come se convierte en comida y devolvemos al exterior nuestras expresiones o comportamiento. Se crea entonces el “holograma” en el que podemos crear nuestra propia realidad.

Antes de que las energías de las estrellas alcancen el Sol, están influenciadas y organizadas en las doce constelaciones o cuerpos celestes. Este reloj celestial regula el ritmo del flujo de energía antes de darnos cuenta de que nuestro corazón “late”. Estas doce constelaciones se manifiestan dentro de nosotros en los doce órganos u organizadores. Cuando finalmente la Tierra captura las energías de las estrellas, estas se convierten en la ecología y ciclos del planeta, que también se manifiesta en nuestro cuerpo.
Nuestra sangre está sincronizada con el agua del océano (ambas tienen la misma salinidad y composición mineral) y el pulso de nuestra sangre resuena con las olas del océano. Los pulmones se convierten en nuestros bosques internos y respirando mantenemos la relación interna entre ellos. Los ríos son nuestros vasos sanguíneos, los lagos nuestro hígado, los arroyos nuestras glándulas salivares, la lluvia es nuestro sudor, el viento nuestra respiración, el trueno se transforma en nuestra palabra, el relámpago en nuestra visión, las vibraciones atmosféricas en nuestra habilidad de pensar, etc … La Luna refleja el Sol e internamente se manifiesta en sentimientos. Físicamente la Luna está representada por el pericardio (bolsa en la que está contenido el corazón y uno de los doce órganos) gracias al cual nos hacemos conscientes de lo que está dentro y lo que está fuera. Purificando nuestra sangre conseguiremos la verdadera salud y la gran Alegría de la Libertad en el círculo de la Luz.

El grado de sincronicidad o la Unidad entre las “estrellas de adentro” y las “estrellas de afuera” depende básicamente de nuestra forma de comer. Comiendo la comida Universal de la forma Universal, podremos volver a los Cielos con un sentido más grande de Ser. Los rayos del sol impregnan la Tierra y las plantas extienden la radiación de la Tierra. Para que las energías de la Tierra asciendan, necesitan organizarse dentro de un cuerpo que pueda contener la integridad de la Tierra y tener la habilidad de trasmutar biológicamente la comida en frecuencias más altas de energía. Esta ascensión empieza con la integración del centro de la Tierra (hierro, Fe) convertido en el núcleo de nuestra sangre, alrededor del cual se centra la complejidad de la Tierra. Allí donde llegue circulando nuestra sangre, podemos sentir y GRACIAS AL Potencial Humano podemos radiar la Tierra más allá de la Luna a reinos muy distantes del Universo Infinito.

Moviendo nuestro Cuerpo somos capaces de extender el Poder de la Tierra. Un Terremoto puede liberar la Fuerza de más de mil mega bombas de hidrógeno, un rayo libera al menos la Energía igual a la liberada por 500 mega bombas de hidrógeno. Cuando hablamos y vemos, el rayo y el trueno se hacen conscientes a través de nosotros. Partiendo del CORAZÓN, donde todos los opuestos se funden en UNO…¡podremos alcanzar todo nuestro PODER! La Danza del Corazón Único puede hacernos Recordar que somos el que estábamos esperando. Todo lo que exige es la Dedicación Absoluta a la UNIDAD que está en nosotros y en todas las cosas. Así que, ayudemos a liberar al Mundo de sus fronteras con la Danza Sagrada del Corazón Único y conseguir así la Paz Mundial, creada por el CÍRCULO DE CORAZONES.


Mas información sobre las Enseñanzas de Roy Littlesun en:
http://www.shaketheanthill.net
http://medicinadelcorazónunico.blogspot.com

jueves, 3 de mayo de 2007

DANZAS CONCHERAS

Hola Silvana, me encanta que estéis tan activas.
Cierto que no tengo tu cara ahora, porque recién
os conocí en la excursión y luego el 1 de Mayo
en el castillo.

Te mando la pagina en google de un video que
realicé con un amigo periodista de Madrid.
Me gustaria mucho que lo vierais ya que en él
podeis encontrar la esencia de una danza que
recoge aún la Tradición pura de un ritual
con unos simbolos muy importantes y que
podemos encontrar en mucha de nuestras
tradiciones, eso sí, excarvando mucho
y limpiando, ya que para la danza hay que
conectarse con lo divino y sentirse canal
de las estrellas..
estar al servicio...

Todas las danzas tienen un origen divino
muy antiguo.
Y ahora gracias a los abuelos y guardianes de la
tradición azteca tolzteca, encontramos una
tradición viva que el capitán Miyo trajo a
España en 1992, ¡¡¡qué gran suerte!!!.
Estas danzas se bailan en la península,
podeis verla un poco en este vídeo, y quien
sabe, podemos invitarlos en cualquier momento,
quizás para el encuentro de visiones en Mallorca?!

Un abrazo y que lo disfrutéis de corazón.
Carolina


lo he subido a google videos:
http://video.google.es/videoplay?docid=1502629148354359848&q=rafapal
ya lo puede ver el mundo entero!!

martes, 16 de enero de 2007

DANZA RITUAL


En la danza ritual hay una gran parte de la tragedia humana (el problema de la fertilidad, la vejez y la muerte).

Las danzas rituales constituyen la parte más atractiva de las grandes fiestas de la fertilidad; en ellas danzaron hombres y mujeres sin ese serio ceremonial de las danzas puramente religiosas, con alegría y frenesí, cuyo trasfondo religioso impidió que todo ello constituyera únicamente un desbordamiento sexual.

En muchas culturas la danza formaba parte de los ritos de Iniciación, bien para realizar invocaciones, bien para mostrar al neófito ciertas enseñanzas, también como finalización de la Iniciación. En algunos pueblos del norte de Australia, por ejemplo el rito de iniciación femenino, cuando la mujer llega a la pubertad, termina con una danza colectiva que festeja el nacimiento de la «nueva mujer».

La primera expresión del ritmo fue el chocar de bastones y el batir de palmas. Más tarde se agrega la cadencia acompasada con el cuerpo, los movimientos de brazos y piernas y también la voz. En realidad todas las artes pueden reducirse a una Danza, ya que el movimiento es el prototipo de las fuerzas vitales, y no hay duda de que todo arte que no lleve en sí la idea de movimiento carece de función vital. De hecho, probablemente la Danza es la expresión artística más antigua que conocemos.

Fuente: http://www.wikilearning.com/ Autor: Carmen Fernández




Libro: Raíces rituales de la danza y su relación con lo sagrado.

lunes, 8 de enero de 2007

LO PSICOLÓGICO




Tras el puente hacia lo psicológico se produce el encuentro con el Yo. Como en lo higiénico, aquí hay un proceso natural, el Yo como trámite, y tres alternativos: el culto al ego, la vía oriental y la vía asistida.

El Yo como trámite

La considero la línea natural. En ella el Yo es más un instrumento que un fin. Más el vehículo del viaje que el objetivo del mismo. Algo que está destinado a desaparecer una vez cumplida su tarea. Esta línea sigue los pasos siguientes: compromiso, implicación, ver al otro y puente hacia lo creativo.

La primera respuesta al encuentro con el Yo es el compromiso. El Yo conoce ya el espacio y su lugar en él. Su autonomía le lleva a poder disponer de sí mismo. La relación con el espacio, con la realidad, ahora no es exclusivamente de aprendizaje y asimilación. El Yo puede devolver parte de lo aprendido, pues tiene ya una voz –la asimilación higiénica- que le permite transmitir su experiencia. Y por tener voz tiene un lugar (y no al contrario) y es desde ese lugar que puede responder. Responsabilidad significa capacidad para responder.

El compromiso es el vínculo mental del Yo con las cosas y con los otros, porque desde el lugar en el espacio que ahora tiene puede establecer el significado que las cosas tienen para él y moverse en función de ese significado. Es decir, el Yo forma ahora parte del movimiento, al que presta tanto la orientación que le permiten sus significados como la carga que suponen los mismos. La respuesta al espacio y a lo que hay en él ya no puede ser directa; en adelante es filtrada por un proceso interno.

Así pues, la base del compromiso no es otra que la atribución de significados. El que estos sean más o menos conscientes y el que el movimiento sea más o menos coherente con ellos tiene que ver con la fuerza y la salud del compromiso; pero el que no existan consciencia y coherencia o el que estas sean débiles no quiere decir que no haya significados en absoluto, es decir, intereses.

El compromiso deviene implicación –el segundo paso- cuando el vínculo, además de mental, se hace emocional. Las emociones son pautas de respuesta y acción que movilizan grandes cantidades de energía y, para ello, «implican» al organismo entero. El miedo, por ejemplo, es una respuesta orgánica global –por eso es desagradable, porque va acompañado de sensaciones- y gracias a ello se pone en la huida mucha más energía de la que se pondría si el miedo fuese una apreciación de riesgos meramente cognitiva. Como el compromiso plantea una tarea y ésta es siempre difícil (utilizo la palabra «tarea» en un sentido amplio, que va desde la huida de un peligro hasta la ejecución de una obra artística, el sentido original del término latino «agenda»: lo que hay que hacer) el Yo tiene que implicarse para movilizar la energía que le permita afrontarla.

Pero si damos a esta interpretación de las emociones un sentido no exclusivamente psicológico, sino además trascendente, es decir, contemplamos las emociones –la implicación- desde la perspectiva de la evolución espiritual nos encontramos con que, gracias a ellas, el Yo conoce su energía; y la cantidad de ella que está dispuesto a movilizar por algo le muestra dos cosas de sí: una, el verdadero valor que tiene ese algo para él y otra, el verdadero límite de sí mismo, que es el de su energía, no el de sus intenciones. Así, la implicación proporciona un conocimiento del sí mismo en acción, el único conocimiento real.

El tercer paso es ver al otro y es una consecuencia del verse a sí mismo. Podríamos decir que antes de la implicación la autoimagen es plana. Y adquiere volumen cuando el Yo ve su energía y los límites de ésta. La implicación, al estar ligada a lo fisiológico, confiere realismo a la imagen de sí, una combinación de orgullo y humildad; siempre se tiene más energía de la que se cree, pero nunca sobra para la tarea del Yo. Este conocimiento predispone a la compasión (en su significado de «sentir con») y permite ver al otro, cuya imagen ya no es plana.

Ver al otro encamina al puente hacia lo creativo porque tiene un efecto multiplicador. Rompe la fantasía de una perspectiva, de un lugar privilegiado desde el cual ver el mundo, impide las fantasías sobre el Yo y pone de manifiesto la ignorancia acerca de la realidad. Viendo al otro, el Yo descubre que lo que creía una mirada limpia sobre el mundo era una defensa de su pequeño rincón. Sabiendo que ignora la Realidad, ha dado el primer paso hacia ella.

Culto al ego

Es esta una consecuencia de las vías alternativas –en particular, la de la ansiedad- en lo higiénico. Al no cumplir correctamente el proceso higiénico, el Yo se hipertrofia para cumplir las funciones que no han quedado incorporadas higiénicamente. El síntoma inequívoco es la imposibilidad de la serenidad, sustituida por la hipervigilancia y la necesidad de defensa del Yo. Esta autodefensa impide reconocer las tendencias.

Las tendencias son las líneas básicas que condicionan la personalidad, la limitan y, al mismo tiempo, la hacen única. Es decir, aunque condicionan al Yo no son el Yo; y sólo un Yo dispuesto a reconocer algo que no sea él puede verlas como tales tendencias. Pero el Yo hipervigilante, además de no reconocerlas, las justifica en función de sus objetivos y hace del “yo soy así» su lema.

El culto al ego conduce inevitablemente a la frustración, precisamente porque las tendencias imposibilitan alcanzar los objetivos. La frustración, a su vez, lleva a la crisis en la cual se experimenta con toda su crudeza la contradicción entre los objetivos y la realidad del Yo.

La única vía de salida es la reafirmación del Yo mediante la negación de la contradicción. La otra vía, el abandono de todo objetivo y la instalación en la impotencia del Yo –la depresión- no la contemplamos aquí porque entra en el terreno de lo patológico.

La reafirmación del Yo instaura un círculo vicioso: culto al ego-frustración-crisis, una tensión en la que el Yo se puede debatir a perpetuidad y que consumirá la mayor parte de su energía.

Vía oriental

El adjetivo «oriental» no tiene aquí significado geográfico. Lo utilizo para designar aquellas vías –tanto de Oriente como de Occidente- que pretenden alcanzar lo creativo sin pasar por lo psicológico. Ignorando la posibilidad del Yo como trámite, lo ven sólo como causa de la frustración, como un enemigo a combatir, concibiendo únicamente dos formas de vida: una presidida por el ego y otra por su negación.

Cuando personas pertenecientes a tradiciones culturales ajenas a la negación del ego (no «orientales») intentan emular esta vía, caen sin saberlo en la frivolidad de dejar que el Yo siga su curso de autoafirmación, ahora aún más justificada con el adorno de su propia supuesta negación. Esta vía tiene sentido cuando un entrenamiento cultural de siglos permite la verdadera negación del Yo y, aún en ese caso, sólo tiene éxito en unos pocos individuos. Pertenece a las primeras formas que encontró el ser humano de afrontar la contradicción entre el Yo y la Realidad.

Vía asistida

El Yo como trámite puede ser sustituido por la línea asistida, en la cual los procesos que allí tenían lugar de forma integrada son descompuestos paso por paso y se recibe ayuda tanto para tomar consciencia de la estructura como para resolver las dificultades que depararán las sucesivas etapas.

En el Yo como trámite el compromiso sigue al encuentro con el Yo como algo natural. En la línea asistida hay que analizar el proceso que lleva al compromiso. Al hacerlo, lo primero que se revela a la consciencia son los contrastes.

En el movimiento se experimenta la diferencia entre

ondulado/quebrado

simétrico/asimétrico

introversión/extroversión.

Como los contrastes se presentan en forma bipolar, son el instrumento idóneo para que quede de manifiesto la tendencia a ir hacia uno de los polos. Tal si se tratase de un imán, cada polo atrae a una tendencia. La constancia de esa identificación polo-tendencia permite ir bosquejando el sistema de tendencias del Yo, tal como se manifiesta en el movimiento y, dado que el movimiento acompaña continuamente al Yo, el conocimiento así adquirido no tiene la categoría de una suma de datos –a la manera de un diagnóstico clínico- sino que pasa a integrar de modo inexcusable el conocimiento global que el Yo tiene de sí mismo.

A partir de ahí, resulta también inexcusable la confrontación de los objetivos que el Yo se había marcado desde la ignorancia de las tendencias con éstas, que se revelan ahora como poco realistas en el sentido de que no se adecuan a la realidad del Yo. El proceso –lento y progresivo- por el cual se va confrontando la realidad de las tendencias con los objetivos –muchas veces poco conscientes o mal definidos- está teñido de una frustración creciente que termina en una crisis, en la cual se confrontan conscientemente las tendencias, ahora conocidas, con los objetivos, ahora reconocidos.

Esta crisis es diferente de la que se produce en el culto al ego, pues aquella era una crisis de ribetes neuróticos, con tendencia a la repetición y una vivencia de fatalismo debida a la no comprensión del mecanismo de la crisis.

Sin embargo, cuando a través de la línea asistida la revelación de las tendencias y la confrontación con los objetivos han tenido lugar progresivamente y el conocimiento de las tendencias tiene ese carácter integrado que proporciona verlas manifestarse en el movimiento, entonces la crisis no es de repetición sino de crecimiento y se supera con la intención de dejar tras el conflicto tendencias-objetivos.

Dicha intención se plasma en la actitud del compromiso. La palabra «compromiso» tiene aquí todo su sentido, pues se trata de una auténtica transacción del Yo entre lo que creía desear y aquello que ahora sabe que le impide conseguirlo. La actitud del compromiso se manifiesta:

- Físicamente, en el músculo, ya que el tono muscular indica en todo ser vivo su disposición a la acción; desde la laxitud o no acción (sueño, muerte, depresión) hasta el agarrotamiento (pánico, sobreexcitación) que es otra forma de no acción, pasando por los diferentes grados de tonos musculares necesarios según el tipo y la intensidad de las acciones.
- Mentalmente, en la atención, que revela la disposición para la acción mental; sus extremos que, como en el músculo, también son formas de no acción: la dispersión mental y la indiferencia en un extremo y la hipervigilancia, la obsesión y el fanatismo en el otro.
- Emocionalmente, en el afecto, que es la vinculación de la emoción con algo exterior al Yo y tiene también sus extremos: la frialdad emocional y la dependencia afectiva, ambas negaciones del afecto en último término.

En el Yo como trámite el compromiso daba paso a la implicación, que suponía la movilización de gran cantidad de la energía del organismo en función del objetivo. Pero en la línea asistida no se produce sin más esa movilización, porque las tendencias no secundan el objetivo. Es por ello que aquí la movilización va dirigida en primer lugar a la transformación de las tendencias.

El compromiso con el objetivo trascendente genera un objetivo secundario: la propia transformación. Pero no se trata de una transformación psicológica en la que el Yo se lanza la tarea de modificar aquellos aspectos de la personalidad que le hacen infeliz o que son causa de trastornos. Se asemeja más a la transformación que un deportista de élite impone a su cuerpo: el objetivo último no es la salud física, sino poder responder a los esfuerzos que implicará el cumplir sus metas deportivas, que no tienen nada que ver con la salud o para las cuales la salud física es sólo un medio.

La transformación de las tendencias en función de un objetivo trascendente pone de relieve más que ninguna otra cosa lo que quizá constituya el mayor obstáculo que encuentra la mentalidad occidental en la comprensión del proceso creativo, a saber: que, como el objetivo se coloca fuera del Yo –por eso lo llamamos trascendente- los beneficios no son para el Yo; ni siquiera el cambio que pueda acontecer en la personalidad importa como enriquecimiento, pues no se perseguía por su valor como tal. Más que enriquecerse, el Yo «se empobrece» para enriquecer lo trascendente.

Con esto llegamos al riesgo. Todo proceso creativo entraña un riesgo. Por ejemplo, no reconoceríamos, como verdadero artista, a alguien que no corriese al menos en algún momento el riesgo de no ser entendido, no ser aceptado, no ser recompensado. Y esto no supone que esa falta de recompensas sea necesaria al verdadero artista o que este deba huir del éxito. Supone sólo que, en aras de un objetivo creativo, él debe estar al menos dispuesto a correr el riesgo de no ser reconocido. Si no lo corre y actúa sobre seguro haciendo de la aceptación su objetivo prioritario, nadie podrá reprochárselo pero tampoco podrá llamarse arte creativo al producto de ese cálculo. Aunque la aceptación del riesgo tampoco garantiza alcanzar el objetivo trascendente, es un componente necesario del proceso.

El primer riesgo consiste en transformar las propias tendencias en función de algo que no es el Yo. Esta transformación libera la energía que estaba destinada a atender el conflicto entre las tendencias y el objetivo y permite, por tanto, que esa energía fluya hacia el objetivo en forma de implicación, confluyendo así con el Yo como trámite en el proceso hacia lo creativo.

Fuente: "Lenguaje del movimiento" de Aziza Llordén